1er Cuadrilátero Forum: Las consecuencias del trabajo gratuito
El pasado 7 de mayo, en la Nave3 de Las Naves pude disfrutar del primer coloquio y mesa redonda de la ADCV bautizada como Cuadrilátero Forum.
Desde la Asociación de Diseñadores de la Comunitat Valenciana han iniciado unas mesas de debate con el fin de fomentar el dialogo y discutir sobre temas relacionados con la profesión de diseñador, ilustrador o publicista. A este evento, por su formato a cuatro bandas, y por su búsqueda de critica constructiva, se le ha llamado Cuadrilátero Forum.
La verdad es que es un formato que me sorprendió, ya que invita al diálogo a través de cuatro profesionales, que representarán cada uno de los lados del ficticio cuadrilátero, bajo la batuta de un arbitro y donde los asistentes pueden intervenir, dialogar y criticar. Eso si, siempre desde el respeto.
En esta primera sesión se contó con cuatro peso pesados de la terrera
– Armand Llácer (agente cultural)
– Carlos Ortín (APIV, ESAT y Máster UPV)
– Eugenio Viñas (Valencia Plaza y Valencia Vibrant)
– Xavi Calvo (Estudio Menta, Máster de Diseño de UCH-CEU y Valencia Plaza)
El combate lo arbitraba Paco Ballester, de DissenyCV, que llevó el coloquio a buen termino, tocando ciertas puntas y caminos de un tema que siempre sale en cualquier buena charla de bar con profesionales de la comunicación: Las consecuencias del trabajo gratuito. O más bien, el propio “Trabajo Gratuito”.
Pero mejor vayamos por partes. Para que os hagáis una idea, en LaNave3 se dispusieron unas sillas en forma de cuadrilátero y en ellas se sentaban tanto los protagonistas del cartel como los asistentes que llegaron al coloquio.
Entre sus filas pudimos ver a profesionales tan conocidos como Kike Correcher, Josep Gil, Iban Ramón o Rafa Armero (ahora que lo veo, faltaba un poco de representantes femeninos, tanto en el público como en los ponentes); junto a estudiantes, representantes de asociaciones (ADCV, APIV y AECPcv) o de Universidades y Escuelas (ESAT y CEU). Personalmente tuve una alegría y una pena respecto a la representación de estos dos últimos sectores.
Me encantó que Vicente Vañó estuviera como representante de la AECPcv (Asociación Empresas Comunicación Publicitaria Comunidad Valenciana). Creo que es muy importante que publicistas, ilustradores y diseñadores, ya sean gráficos, de productos o digitales, estén juntos y dialoguen.
Lo que no me gustó tanto es que no hubiera (o no pude reconocer) representante de la EASD, que es la escuela de diseño pública de la Valencia. Como organismo vertebrador de los estudios oficiales de diseño debía estar presente.
Después de las presentaciones, se entró directamente al combate. Cada uno de los contertulios dio su opinión sobre el trabajo gratuito, lo que llevó a que tuviéramos que definir en concreto lo que es “trabajo gratuito” y lo que no.
Yo me quedé con el concepto e idea que el “trabajo gratuito” es aquel que haces sin ningún tipo de retribución económica. Aquí queda fuera el “trabajo de intercambio” donde el pago no es dinero, si no otro tipo de beneficio, ya sea en especias, en libertad creativa, o en favores. Eso si, hay que tener cuidado de no entrar en el juego de “te dará visibilidad”, “es una oportunidad única para tu trabajo” que tantos nos hemos encontrado al principio de nuestra carrera.
Se intentó buscar formas de resolverlo y aquí es cuando hubieron ciertas diferencias, que se veían sobretodo por las diferencias reales que supone cada una de las especializaciones. No es lo mismo la percepción de “trabajo gratis” de un publicista que de un diseñador gráfico. Incluso entre un diseñador gráfico y uno de producto. Hubo momento muy tirantes, pero que fueron entendidos y llevados a buenas compresiones por cada una de las partes.
Personalmente me encuentro en medio de las tres grandes pilares del trabajo de comunicador. Por mis estudios y forma de trabajar me considero diseñador gráfico. Pero durante 7 años estuve trabajando en publicidad, entrando en dinámicas de trabajo publicista. Pero en estos momentos he vuelto a un viejo amor, que es la ilustración. Squid&Pig es el motor actual de mi profesión. Por esa entiendo cada uno de lados. Comprendiendo lo bueno y lo malo de cada profesional.
Comparto la defensa de diseño por parte de los diseñadores, que tiene su cruzada personal contra el sector de las agencias de publicidad, que solo tiene en cuenta el diseño como parte global, siendo solo un 10% del total de una campaña. Entiendo a la publicidad que debe entrar en los juegos de los concursos cerrados de grandes marcas, que por un lado no me parecen mal. Eso sí, si estos no son las fiesta de la pieza (es más, yo soy partidario de no mostrar ates finales y como mucho, concepts de la idea), y si no se llama a mil agencias para así tener gratuitamente varias estrategias, campañas globales y demás maquetas que después pueden reciclar.
Incluso ahora entiendo la visión de la ilustración, más cercana al arte y al “yo” del dibujante, donde los derechos del autor son parte de su trabajo. Algo que en diseño y publicidad deberían aprender, o por lo menos, comprender. Pero por otro lado están acostumbrados a terribles concursos donde se consiguen cientos de ilustraciones, en la mayoría de los casos de dudosa calidad. Y lo peor de todo es que este formato se está llevando al sector del diseño.
Se sacaron a relucir temas que afectaban directamente a las asociaciones, a clientes y a modos de trabajo de los propios profesionales. Me quedo con el momento de evolución que vi al ver que Xavi Calvo criticaba el concurso del cartel de la Feria del Libro, al ser abierto a socios, pero con la necesidad de tener que entregar obra final realizada. Aquí, Carlos Ortín, representante de la APIV, supo ver la mejora que supone realizar un concurso que lleva tiempo efectuando la ADCV: Llamar a los socios, y entre estos, se presenta el portafolio de trabajo de los interesados con una carta con el curriculum y con un llamamiento para incentivar su selección para el proyecto. De esta manera se fomenta la selección de profesionales por su perfil y experiencia, sin tener que ejecutar obra final en si, que representa un gasto de capital y energía por parte del profesional.
También se tocó un tema muy peliagudo y que en OFN hemos hablado muchas veces, ya sea en artículos o en OFNpodcasts. Y no es otro que el eterno tema de los becarios. Puede ser que fuera la cuestión que más vueltas dio y que, a mi parecer, menos se resolvió. Todos estábamos de acuerdo que el becario, o el estudiante en prácticas, está para aprender. Incluso profesionales comentaron que no cogen prácticas por el esfuerzo que supone mantenerlo y enseñarle. Pero después es conocido entre los jóvenes, y no tan jóvenes, las condiciones y explotación de los becarios en agencias y estudios, donde no son aprendices, sino cartuchos de escopeta, que se usan en momentos que la caza a cuchillo no es suficiente para alimentar la empresa.
Esto me lleva a un tema donde participé activamente. En cierto momento se planteó que parte del problema del trabajo gratis era que los nuevos diseñadores, ilustradores, profesionales; al empezar, daban de forma totalmente gratuita su trabajo. Aquí aparecieron algún que otro estudiante que no escondió que para captar clientes trabajaba gratis. Incluso realizaban un trabajo antes de ir a ver al cliente para vendérselo en la reunión. Y les funcionaba. Hubo muchas voces discordantes. Incluso de las diferencias que hay en producto en comparación con las demás disciplinas, pero, como comenté allí, creo que sencillamente es un problema de generación.
Los estudios y agencias que llevan más de 10 años, los precrisis, pudieron edificar su estudio con clientes pequeños que les hicieron crecer hasta poder coger renombre y ser parte del mercado laboral. Hoy en día, los postcrisis no tiene ese cliente pequeño. Como se dijo allí “Ya no existe la carnicería Paqui”. No pueden ir subiendo poco a poco en su carrera. Ni por ellos mismos ni con prácticas de empresa infinitas y sin futuro de contratación. Así que deben bajar precios para ser competitivos, no compiten contra profesionales de su nivel junior, sino que tienen que competir contra los profesionales sénior que llevan tiempo en el mercado. No olvidemos que en la terreta el mercado es casi nulo.
Lo que les ha llevado a preferir trabajar gratis antes de no trabajar. Porque no lo olvidemos, ellos no tienen nada que perder, no tienen plantilla de trabajadores, no tienen un estudio físico que pagar.
Creo que todo esto puede ser un error de las escuelas y los profesionales precrisis, que no supieron verlo a tiempo. En Valencia siempre he escuchado de boca de los sénior una frase que no comparto: “todos somos amigos, pero todos somos competencia”. Nada más alejado de la realidad. O por lo menos mi realidad. Antaño esto podría tener sentido, cuando había clientes para todos. Ahora, los jóvenes, aquellos juniors que salen de la escuela, que no encuentran trabajo, que deben marchar fuera del país, no ven competencia en sus iguales, ya que nadie tiene nada. No se puede ser competencia, porque no hay mercado.
De todo esto hay alguien que se ha aprovechado. Y no es otro que el cliente. Ese cliente que le ha dado igual la calidad final de su producto. Que no ha sabido, o no ha querido saber, diferenciar un buen trabajo de uno mediocre. Las asociaciones no han estado atentas a esto. No les han llamado la atención. No les han ayudado a encontrar al mejor profesional. Quedó patente con la intervención de una mujer que representaba una empresa, que comentó que no sabía como seleccionar lo bueno de lo malo, y esto le llevaba a escoger por precio, lo que hacía que bajara drásticamente la media de presupuesto, consiguiendo atraer a juniors sin esperanza de conseguir proyectos y mermando a estudios y agencias que no podían bajar esos presupuestos sin eliminar beneficios, lo que repercute directamente en su crecimiento y en plantilla.
Creo que ya voy a dejar de contaros más. Porque sí, hubo mucho más. Hubo momentos de tensión, de risas, de silencio. Muchos de allí entramos con una visión, y al salir, pudimos ver otros caminos, otras visiones diferentes. Por ejemplo, yo me llevo la opinión de Armand Llácer, el mundo de la música y su paralelismo con el mundo del diseño.
Ahora le toca a las asociaciones dar el siguiente paso. Si es verdad que en menor grado también deben las escuelas y por último, los profesionales, estar a la altura. Pero son las asociaciones las que debe representar y defender el interés común de todos, no solo de los asociados. El deber es defender el diseño, la comunicación y la ilustración por encima de todo.
Espero que desde ese día todos hablen más veces, que se reúnan, ya de forma más institucional, para cambiar cosas. He tardado un mes en escribir este artículo. Me gusta dejar pasar tiempo para que dentro de mi repose, cuaje y salga lo que más me marcó. Pero también me gusta hacer recordar a aquellos que fueron, que estuvieron activos en la conversación, que no acaba en este cuadrilátero. Que lo difícil viene ahora, cuando se cierra LaNave3 y hay que coger ese teléfono y llamar al vecino. Hay que escribir un mail a la “competencia” y acordar en quedar y hablarlo todo para llegar a acuerdos. Porque el mercado es cosa de todos. Si la APIV, LA ADCV y la AECPcv unieran fuerzas, otro gallo cantaría en la terreta y más allá.
Quiero dar la enhorabuena a la ADCV y a DissenyCV por esta iniciativa. Desde los “Creativos con Audiencia” no se había realizado un evento que aportara tanto a la profesión. Espero que el siguiente, que tratará sobre un tema en boca de todos después de las pasadas elecciones: “Instituciones públicas, imagen de la Comunitat Valenciana” sea tan instructivo que el primero.
Para acabar, hacer un llamamiento a profesionales, profesores y estudiantes. En el primero no hubo mucha asistencia (no seriamos más de 20 y pocos). Por favor, venir. No sabéis lo productivo y lectivo que es tener a grandes de la profesión hablando contigo mano a mano. Creo que es casi obligatorio el llevar a tus estudiantes a este evento. En él aprenderán cosas que no se dan en clase. Desde temas de interés general para cualquier profesional, hasta por el hecho de romper su vergüenza y hablar en publico. Además tendrán la oportunidad de conocer de cerca a aquellos que estudian como referente regional y nacional mientras toman una cerveza de ZETA BEER, que en esta primera sesión trajo cervezas gratis a todos los asistentes. Ponencia, mesa redonda, cerveceo y networking ¿Qué más se puede pedir?
¿Os veré en le siguiente Cuadrilátero Forum? ¿Fuiste al primero? ¿Qué te ha gustado más?